Gobierno | Eduardo Ortega Figueiral

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Huelga general: algunas reflexiones

Pasados unos días desde el pasado jueves 29, permitirme una serie de reflexiones en relación a la huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios. Se que algunas de las cuestiones que a continuación desarrollaré puede que no sen “políticamente correctas”, pero desde el respeto a todas las ideas, éste es el foro ideal para el debate:

1º.- ¿Por qué se convocó?

Básicamente para rechazar la reciente reforma laboral aprobada por el actual Gobierno y la política de recortes generales que se están llevando a cabo.

Reforma laboral: apuesta por la flexiseguridad

El pasado día 11 se publicó en el BOE el Real Decreto-Ley 3/2012, de 10 de febrero de 2012, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. La popularmente conocida como “nueva reforma laboral”. Concretamente la novena desde que allá por el año 1980 se publicó el Estatuto de los Trabajadores.

Permítanme que les dé mi opinión sobre el contenido íntegro de la misma: REFORMA HISTÓRICA. Y lo señalo en mayúsculas no por un error de tipografía sino por cuanto esta reforma se merece ser calificada de este modo.

Las claves de la nueva reforma laboral

Como notas de urgencia y sin conocer todavía la siempre importante, y mucho más en un supuesto como el presente, “letra pequeña” os adelanto ya los principales aspectos de la reforma laboral aprobada hoy por el Consejo de Ministros.

Indicar de entrada que podemos considerarla como una verdadera reforma laboral y no el conjunto de parches que hemos venido sufriendo últimamente. Se podrá estar de acuerdo o no con la misma pero nadie puede dudar que “es de calado” y relevancia.” Sin más una reforma laboral no va a generar empleo de forma automática pero si puede generar confianza en las empresas ante la apertura y flexibilización que se aprecia, por fín, en nuestro encorsetado mercado laboral.

Aquí van:

¡Más de lo mismo!

En la habitual viñeta de humor en un periódico de los primeros días del año 2012 se veían a dos mendigos vestidos con sus andrajos, calentándose, por la noche, al no tener ni casa en la que dormir, en un fuego improvisado dentro de un bidón. Uno le decía al otro “¿Y tú qué le has pedido al año 2012?”. Y éste le contestaba: “Virgencita, que me quede como en el 2011″.

Aparte las normales exageraciones del humorista, ese cuadro es, desgraciadamente, muy real. Las perspectivas de este año son peores que las del pasado, con independencia de que las medidas tan drásticas que esté aplicando -y más que habrá- el nuevo Gobierno empiecen a dar su fruto -ojalá sea así- aunque no se espera que sean en 2012 -ni quizá en 2013-. Aguantar, al menos, la situación actual va a ser, en la mayor parte de los casos, un éxito. De ahí que haya recordado, aquella viñeta.

¡¡VERGÜENZA NACIONAL!!

¡¡¡¡No puede ser y no puede ser!!! Suma y sigue. El paro ya ha alcanzado su máximo histórico. Casi 5 millones de españoles y españolas, exactamente 4.978.300 ciudadanos, no tienen trabajo. Eso significa una tasa de paro de un vergonzante 21,52% de la población activa.

Sólo en el tercer trimestre de este ejercicio el paro ha crecido en 144.700 personas. Un 3% más que en el 2010. Por lo tanto esto no ha tocado fondo y seguimos hacia abajo escarbando cada vez más. Del todo lamentable. Uno de cada tres parados de la Unión Europea es español. Alucinante.

En Madrid ha subido el paro un 5%. En Cataluña un total de 742.000 personas no encuentran trabajo. Los hogares con todos sus miembros en paro suman ya 1.425.200. Un 4,22% más.

Paro juvenil: ¡¡atención a los datos!!

Uno trata de ser positivo. De verdad. Pero el mero hecho de leer el periódico, ver las noticias en televisión u otros actos tan cotidianos como los descritos, generan un estado de nerviosismo y diría que angustia inusitada.

Esta mañana los cuatro primeros titulares del periódico “con el que he desayunado” eran del siguiente tenor: “Las bolsas se derrumban por la incerteza sobre Grecia …”; “La Prima de Riesgo vuelve a dispararse …”; “Oleada de deshaucios…”; “Las familias españolas reducen su capacidad de ahorro”, etc..

Lo dicho para ponerse a temblar.

Pero no solo eso. Me acaba de llegar un ejemplar de “The Economist” de hace un par de semanas en que se trataba la lacra del paro, las medidas laborales desarrolladas en los paises más relevantes del mundo para combatirlo y se hacía especial hicapié en el paro juvenil. Aquí es donde me paro hoy.

Carta a los Reyes Magos (en septiembre.)

Hace escasas fechas se publicaba una separata especial en el diario económico EXPANSIÓN con motivo de las próximas elecciones generales a celebrar el próximo 20-N (aunque cada vez nos acordemos menos … ¿no podrían haber escogido otra fecha menos “significada”?) La misma llevaba un muy sugerente título: “50 MEDIDAS PARA LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA.” Así, de manera más o menos telegráfica se aportaban ideas en todos los ámbitos económicos y sociales, desde medidas fiscales, pasando por actuaciones en las administraciones públicas, en los mercados financieros, en la sanidad, en la educación, en la justicia, etc. … con el claro objetivo de abrir un debate y tratar de que las mismas nos ayuden a salir de la crisis estructural en la que nos hayamos inmersos y, en muchos casos, hasta resignados.

REFORMA LABORAL: CONFIRMACIÓN DE UN FRACASO.

Si todos los indicadores ya confirmaban que las reformas laborales que emprendió el Gobierno durante el pasado ejercicio y que se han mantenido tibiamente durante el presente en absoluto han contribuido, ni tan siquiera ayudado, ni a la superación de la crisis ni a la reducción del brutal porcentaje de desempleados que continuamos sufriendo, la renuncia definitiva del ejecutivo a aplicar uno de los verdaderos puntos nucleares de aquélla es el colofón a tanta política errática.

LA REFORMA DE LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA: PRINCIPALES MODIFICACIONES Y NOVEDADES INTRODUCIDAS POR EL REAL DECRETO-LEY 7/2011, DE 10 DE JUNIO. (2ª parte.)

III.- CONTENIDO DEL REAL DECRETO-LEY 7/2011, DE 10 DE JUNIO: MATERIAS QUE REGULA.-

Por lo que respecta ya al contenido concreto del RDL y tras haber efectuado las introducciones previas, destacamos del mismo lo siguiente:

1.- Sistemática de promulgación:

Al respecto, entendemos errónea y poco útil la sistemática que sigue el RDL. En efecto, opta por el método de modificar los concretos números, apartados y párrafos de los distintos artículos que resultan afectados por la nueva normativa en vez del que sería más claro, práctico y efectivo de dar una nueva regulación completa y total al Título III del Estatuto de los Trabajadores (“De la negociación colectiva y de los convenios colectivos”) que es el afectado.

2.- Materias y cuestiones no contenidas en el RDL:

La mala sistemática a la que acabamos de aludir es anecdótica. Lo importante, sin duda, es lo que la nueva normativa silencia: nada, en absoluto, se indica en ésta acerca de cuestiones de tanta trascendencia como la posible vinculación de los salarios, aun parcialmente, a la productividad. Al respecto, salvo acuerdo específico, en este sentido, en el convenio concreto que se negocie -pacto obviamente muy difícil dada la postura de los sindicatos en esta materia- nada se prevé sobre ésta.

LA REFORMA DE LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA: PRINCIPALES MODIFICACIONES Y NOVEDADES INTRODUCIDAS POR EL REAL DECRETO-LEY 7/2011, DE 10 DE JUNIO. (1ª parte)

I.- INTRODUCCIÓN.-

El pasado 11.06.11 se publico en el BOE nº 139 el Real Decreto- Ley (RDL) 7/2011, de 10 de junio, de medidas urgentes para la reforma de la negociación colectiva. Tras el fracaso de los denominados “agentes sociales” en las negociaciones que abordaron al respecto durante los últimos meses y que finalizaron sin acuerdo, el Ejecutivo ha tenido dictar esta normativa que, ya adelantamos, es del todo probable que sea reformada durante el tramite parlamentario que va a seguir en los próximos meses.

Desde esta Tribuna vamos a proceder a desarrollar, desde un punto de vista eminentemente práctico y exento de farragosos legalismos, cuales son los aspectos más relevantes de esta nueva normativa que viene a reformar, básicamente, el Título III del Estatuto de los Trabajadores, referido a la negociación colectiva y a los convenios colectivos que tuvo su origen en el primer acuerdo interprofesional del período constitucional, concretamente el denominado “Acuerdo Básico Interconfederal” suscrito en julio de 1979 y cuya única reforma se llevó a cabo en la Ley 11/1994. Desde esa fecha esta materia ha restado prácticamente inmodificada.