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Sucesión contractual: nueva vigencia del artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores

Eduardo Ortega Figueiral

1º.- El pasado 1 de enero de 2013, ha vuelto a entrar en vigor a todos los efectos el artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores – ET-.

Dados los innumerables cambios legislativos que estamos y venimos “sufriendo” últimamente, entiendo más que conveniente, necesario, desarrollar este post a modo de recordatorio de la vigencia de este relevante precepto cuyo loable objetivo, otra cosa es que lo consiga – que ya adelantamos que no va a ser así -, es limitar el uso y abuso de la contratación temporal.

2º.- Como todos recordarán el citado artículo vino a establecer que todos aquellos trabajadores que en un período de 30 meses hubieran estado contratados durante un plazo superior a 24 meses, con o sin solución de continuidad, para el mismo puesto de trabajo, mediante dos o más contratos temporales, ya fueren contratados directamente por la empresa o cedidos por una o varias ETT, adquirirían automáticamente la condición de fijos, todo ello evidentemente, sin perjuicio de lo dispuesto en los apartados 2 – trabajadores que no hubieran sido dados de alta en la Seguridad Social – y 3 – contratos temporales celebrados en fraude de ley – del citado artículo 15 estatutario, los cuales desde un primer momento ya acreditaban la condición de fijos de plantilla.

Es relevante apuntar que lo dispuesto en el párrafo anterior no será de aplicación a la utilización de contratos formativos – prácticas y formación/aprendizaje -, de relevo e interinidad, a los contratos temporales celebrados en el marco de programas públicos de empleo-formación, así como a los contratos temporales que sean utilizados por las empresas de inserción y el objeto de tales contratos se considere parte esencial de un itinerario de inserción personalizado. Por lo tanto el precepto al que nos estamos refiriendo se encuentra dirigido directamente a dos modalidades temporales harto habituales: el contrato de obra y servicio determinado y el contrato eventual por circunstancias de la producción.

3º.- Este precepto conlleva la conversión automática de contratos temporales concatenados en relaciones indefinidas. Así en estos casos el trabajador no tendría ni tan siquiera que acreditar la verdadera naturaleza de su relación. Superado el período indicado automáticamente pasará a ser un trabajador indefinido.

Recordar que esta regla limitativa también será de aplicación cuando se produzcan supuestos de sucesión o subrogación empresarial.

4º.- Pues bien, fue el Real Decreto-Ley 10/2011, de 26 de agosto, promulgado todavía por el último Gobierno Zapatero, el que vino a suspender expresamente la aplicación del artículo 15.5 ET y, por ende, las limitaciones a la concatenación contractual, durante los dos años siguientes a la entrada en vigor de dicha norma, Es decir, desde el 31 de agosto de 2011 al 30 de agosto de 2013.

La “reforma laboral 2012” del Gobierno Rajoy, inicialmente el Real Decreto-Ley 3/2012, de 12 de febrero y posteriormente la Ley 3/2012, de 8 de julio, mantuvo esa suspensión temporal del señalado precepto, si bien limitando y reduciendo su inicial duración ocho meses (sic). Es decir hasta el 31 de diciembre de 2012.

5º.- Concretamente el redactado del artículo 17 de la Ley 3/2012, de 8 de julio, el cual contemplaba la indicada suspensión temporal de la aplicación del artículo 15.5 del ET, venía a señalar literalmente lo siguiente:

1. Se suspende, hasta el 31 de diciembre de 2012, la aplicación de lo dispuesto en el artículo 15.5 del Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo.

2. A los efectos de lo establecido en el apartado anterior, quedará excluido del cómputo del plazo de veinticuatro meses y del periodo de treinta a que se refiere el artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores, el tiempo transcurrido entre el 31 de agosto de 2011 y el 31 de diciembre de 2012, haya existido o no prestación de servicios por el trabajador entre dichas fechas, computándose en todo caso a los efectos de lo indicado en dicho artículo los periodos de servicios transcurridos, respectivamente, con anterioridad o posterioridad a las mismas.

Por lo tanto y en resumen, el artículo 15.5 ET ha vuelto a tener plena vigencia con efectos del pasado 1 de enero.

6º.- Pero cuidado. Advertir el redactado del apartado 2º del artículo 17 de la Ley 3/2012, de 8 de julio, y muy especialmente su parte final.

Si bien se ha producido una especie de “paréntesis de cómputo” entre el 31 de agosto de 2011 y el 31 de diciembre de 2012, ello no significa que “el contador contractual” – si se me permite utilizar una expresión poco jurídica – para alcanzar esos 24 meses en un período de 30 meses se ha puesto totalmente a cero a fecha 1 de enero de 2013.

Concretamente los períodos transcurridos con anterioridad al 31 de agosto de 2011 – se entiende períodos contractuales – y, es una obviedad, los posteriores al 31 de agosto de 2012, se deberán tener en cuenta a todos los efectos.

7º.- Con un ejemplo, como siempre, se entenderá mejor lo apuntado:

– Si antes del 31 de agosto de 2011, una empresa hubiese contratado una relación temporal eventual con un trabajador cuya duración en ese momento – agosto ´11 – fuera de seis meses, caso de volver a contratar al mismo empleado a partir de enero de 2013, esos seis meses “ya utilizados” con carácter previo a la suspensión de la aplicación del art. 15.5 ET, deberán considerarse a los efectos de alcanzar los tan repetidos 24 meses dentro de un período de 30 meses. Es decir, la duración temporal máxima durante la cual podrá estar contratado ese empleado no podrá superar los 18 meses (seis meses previos + dieciocho actuales = 24 meses.)

Téngase ello muy en cuenta por cuanto a tenor de diversas consultas que nos han planteado nos hemos percatado de que existe la creencia que a partir de enero de 2013, todo lo anterior – en relación a secuencias contractuales continuadas – queda totalmente olvidado. Ello no es exactamente así como se puede apreciar.

8º.- No obstante, y ya para finalizar, una cuestión relevante a considerar y tener en cuenta: esa suspensión ya superada en la aplicación de la limitación temporal indicada no ha significado que los contratos temporales formalizados durante ese período hayan podido carecer de causa u objeto justificativo. En absoluto. Durante este período, y ahí ha estado la inspección de trabajo y Seguridad Social a través de sus diversas campañas de control sobre la contratación temporal, ha continuado exigiéndose la justificación del objeto de la contratación temporal. Y ya me dirán quien justifica o cómo se pueden justificar distintas, por ejemplo, contrataciones eventuales derivadas de supuestas acumulaciones de pedidos que duren en total 24 meses. Dejo esa pregunta en el aire aunque creo que todos sabemos y estamos de acuerdo con la respuesta.

REAL DECRETO-LEY 10/2011, DE 26 DE AGOSTO, DE MEDIDAS URGENTES PARA LA PROMOCION DEL EMPLEO DE LOS JOVENES, EL FOMENTO DE LA ESTABILIDAD EN EL EMPLEO Y EL MANTENIMIENTO DEL PROGRAMA DE RECUALIFICACION PROFESIONAL DE LAS PERSONAS QUE AGOTEN SU PROTECCION POR DESEMPLEO: COMENTARIOS A LA NORMA (1ª parte.)

Eduardo Ortega Figueiral

En el BOE nº 208 del pasado 30.08.11, se publica el Real Decreto-Ley 10/2011, de 26 de Agosto (en adelante RDL), cuya entrada en vigor se produce, con carácter general, el 31.08.2011.

Sorpresivamente y si hace menos de un año uno de los estandartes de la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo, la popularmente conocida como última “reforma laboral”, era la lucha contra la dualidad de nuestro mercado de trabajo promoviendo la estabilidad en el empleo, es decir, la contratación indefinida, ahora y a tenor de los ratios en los que se mueve el desempleo en nuestro país, especialmente entre el colectivo de jóvenes, este RDL viene a potenciar todo lo contrario. Es decir, la contratación temporal a través de un nuevo contrato de “formación y aprendizaje” así como eliminando restricciones y limites a la concatenación de contratos temporales.

Es decir, a palabras del actual Ministro de Trabajo, dada la actual situación lo que importa es la contratación aunque sea temporal. Los vaivenes de nuestros gobernantes son ya de nota.