Sobre la contratación temporal y el finiquito

Hoy traigo a colación una muy interesante, y recurrente por el tema, sentencia del Tribunal Supremo en Unificación de Doctrina que recientemente ha sido dictada. La misma viene a abordar el valor liberatorio de los documentos de saldo y finiquito formalizados por los trabajadores a la finalización de sus contratos temporales.

Una importante corriente jurisprudencial, que precisamente es casada y anulada por la resolución que hoy destaco, venía manteniendo que el documento de saldo y finiquito suscrito tras la finalización de una relación temporal carecía de eficacia liberatoria alguna si se acreditaba con posterioridad y ante la reclamación por despido del trabajador en cuestión que aquél había sido suscrito en fraude de ley  por inexistencia de causalidad. En virtud de ello y formalizado en fraude de ley el contrato temporal, cuando en realidad nos encontrábamos ante una relación de naturaleza indefinida desde un primer momento, se venía a indicar que al ser de tal tenor el contrato suscrito entre las partes éste no podía finalizar con la firma de un documento de saldo y finiquito. Y, que en el caso de que así se hiciere, nos encontraríamos ante un despido sin causa con las consecuencias legales inherentes al mismo, léase indemnización legal máxima de 45 días de salario por año de servicio  y salarios de tramitación.

Pues bien, la sentencia del Alto Tribunal a la que nos venimos refiriendo, entiende inadecuado ese criterio y, como he indicado anteriormente, casa la sentencia de la que deriva el recurso, precisamente de la Sala de lo Social del Tribunal de Justicia de Cataluña.

El criterio de la Sala 4ª del Tribunal Supremo parte de acudir al criterio “clásico” en materia de valor del recibo de finiquito y así efectúa un cuidado resumen de las resoluciones más relevantes a este respecto. Sinceramente recomendamos una lectura de la apuntada sentencia pues recoge un  elenco jurisprudencial sumamente clarificador. Desde la definición del Diccionario de la Lengua Española del término finiquito – “remate de cuentas” -, hasta que el mismo es la manifestación externa de un mutuo acuerdo entre las partes para dar por definitivamente zanjada y finalizada la relación laboral que les unía pasando por remisiones expresas al Código Civil en materia de obligaciones y contratos o la figura de los vicios del consentimiento que pudieren concurrir en el momento de la suscripción del citado documento.

La Sala llega a la conclusión, diseccionando el finiquito que en su día formalizó el trabajador que finalizaba su relación eventual por circunstancias de la producción y “midiendo” los términos literales del mismo – “el trabajador declara extinguida la relación y con la percepción de la suma reseñada se considerará totalmente saldado y finiquitado sin derecho a nada más pedir ni reclamar” – de que éste da cuenta inequívoca de que la expresión literal de la voluntad era la de tener por extinguida la relación laboral hasta entonces vigente entre las partes.

Además, y esto es también muy relevante, la sentencia que comentamos mantiene, de forma y manera totalmente a la inversa de la sentencia que casa, que no puede considerarse vicio del consentimiento la utilización ilícita del contrato de trabajo por acumulación de tareas sin especificar de manera concreta sus causas. Es decir, el hipotético desconocimiento previo de lo que se firmaba, relación temporal o indefinida, no genera vicio alguno. Para invalidar la voluntad éstos deben concurrir en el momento de suscripción del documento. Y ello no sucedió en el caso en cuestión.

4 Comentarios | Leído 1276 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

4 opiniones en “Sobre la contratación temporal y el finiquito”

  1. PIQUER ASESORES, S.L. dice:

    nos parece estupenda la idea, veremos con el tiempo que efectividad tiene, pero creemos que es buena.

    1. Eectivamente es un cambio de criterio relevante sobre el considerado como “tradicional” a este respecto. La virtualidad y relavancia se la da el hecho de que la sentencia es dictada por la Sala de lo Social de Tribunal Supremo. Por lo tanto “esperamos encarecidamente” – ya sabes como funcionan algunos juzgados – que se siga este criterio a efectos de una mínima seguridad jurídica. Un abrazo y gracias por seguirnos. Espero que este blog, mis artículos y los comentarios que sobre los mismos todos podamos efectuar sean de interés. Un abrazo.

  2. Juan Carlos dice:

    Eduardo, he visto tu comentario, que es muy interesante. ¿Podrías indicarme la fecha de la sentencia en cuestión? Gracias y un saludo,

    1. Juan Carlos,

      Gracias por tus palabras. La referencia es la siguiente: Sentencia del TS 10.11.09. Ponente: Excmo. Sr. D. Jesús Gullón Rodríguez.

      Un abrazo.

Deja un comentario

*