Revelando secretos

Hoy les voy a contar un caso real en el que he participado recientemente y que revela claramente como en ocasiones, las irregularidades laborales se convierten en verdaderos ilícitos penales generando relevantes consecuencias para los sujetos causantes de las mismas. Muchas veces el productor de tales hechos no valora o no es consciente de la gravedad de sus actos y de las responsabilidades en que puede incurrir.

Sitúense: la consultora de proyectos de ingeniería ALTEN, una de las más relevantes en su sector en nuestro país, aprecia como una serie de sus ingenieros y consultores proceden a cursar sus correspondientes bajas voluntarias de forma escalonada rescindiendo sus relaciones laborales.

Previamente, antiguos consultores de esa misma Sociedad, los cuales habían extinguido sus contratos con anterioridad por diversos motivos, constituyeron una entidad cuyo objeto social era prácticamente el mismo que la indicada consultora: asesoramiento en proyectos de ingeniería a terceros. Tratando de aprovecharse de los conocimientos adquiridos en la citada consultora los socios constituyentes de la nueva sociedad contactan con antiguos compañeros de trabajo ofertándoles la posibilidad de liderar ese nuevo proyecto y colaborar con ellos. Hasta ahí nada que alegar ni objetar. Este tipo de contactos pueden ser más o menos éticos pero al no tener cláusulas de no concurrencia los consultores “tentados” son libres de escuchar nuevas ofertas profesionales. Los “cantos de sirena” surten efecto y se empiezan a producir las indicadas bajas voluntarias escalonadas a las que nos venimos refiriendo. Pues bien, uno de los consultores, con carácter previo a abandonar la empleadora inicial, procede a remitirse a su propio correo particular y al de una antigua compañera de trabajo, todo ello desde su propia cuenta de correo corporativa y desde un ordenador de la Empresa, toda una serie de datos vinculados a proyectos, perfiles de clientes y consultores y otra serie de información de carácter confidencial y a la que tenía acceso como consecuencia de su vinculación laboral con ALTEN. Pues bien, tras esa actuación el empleado en cuestión abandona la empresa y al día siguiente empieza su colaboración con la recién  creada sociedad concurrente poniendo a disposición de la misma toda la información que había recopilado de su antigua empleadora.

Al cabo de unos días, al efectuar una revisión rutinaria en el servidor de la empresa se descubren esos envíos masivos de documentación confidencial a correos “externos”. Efectuadas investigaciones complementarias se descubren todas las maquinaciones operadas por los antiguos colaboradores y aquéllos que recientemente y de forma voluntaria habían abandonado la Empresa. 

Advertido y constatado todo ello, la consultora que ha sufrido esa verdadera fuga de información trascendental para su negocio interpone la correspondiente querella criminal contra el trabajador causante de todo ello. Resultado del procedimiento penal: se condena al mismo, como autor criminalmente responsable de un delito de revelación de secretos, a la pena de tres años de prisión y a una multa de veinte meses a razón de diez euros diarios.

Del mismo modo se le condena a que indemnice a su ex empleadora en la cantidad que se determine en la ejecución de sentencia por el valor de mercado de la información sustraída. Obviamente se barajan cifras multimillonarias. Algunos dirán: ¿cómo es posible? ¡A la cárcel simplemente por enviar una serie de mail! Pues sí, así es. No todo vale y determinadas conductas no deben quedar impunes. Esta, por su trascendencia y relevancia, es una de ellas. Por lo tanto, como indicaba al inicio, fíjense donde puede acabar una irregularidad en el ámbito laboral.

5 Comentarios | Leído 338 veces

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5 opiniones en “Revelando secretos”

  1. Alicia dice:

    ¿Se puede aplicar una clausula de exclusividad a cualquier empleado o sólo a altos cargos? ¿Me puedes indicar donde encontrar un texto de dicha clausula?

    1. Alicia,

      Este tipo de cláusulas, como también sucede con la de no concurrencia post contractual, no esta limitada exclusivamente a altos cargos o directivos. No obstante lo que debe existir es un lógico interés comercial o industrial y no cabría establecerlas con caracter indiscriminado a todos los empleados.

      En cuanto a redactados de estas clásulas existen obras de CISS que recogen formularios de este tipo. Entra en la página http://www.ciss.es y seguro que encontrarás una obra en esta línea.

      Saludos.

      1. Alicia dice:

        Muchas gracias por tu rapidez en contestar y por la claridad de la respuesta. Un saludo

        1. Gracias a ti, Alicia.

          Un saludo.

          1. Alicia dice:

            Me acaba de surgir una duda más, el artículo 21 del E.T. habla de una compensación económica cuando en el contrato se pacta una clausula de exclusividad ¿es obligatoria dicha compensación?

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