NEGOCIACION COLECTIVA: ¿QUO VADIS? (2ª Parte)

¡¡Seguimos “mareando la perdiz”!! ¡¡ Qué país!!

Como se recordará,  ya en la reforma laboral que se aprobó el pasado verano estaba prevista la modificación de la negociación colectiva. Nada de nada. Posteriormente se concedió un plazo hasta final del ejercicio 2010 a los agentes sociales – patronal y sindicatos más representativos -, quien mejor que los propios actores protagonistas para establecer sus reglas de juego, para desarrollar las modificaciones en esta materia. Nuevamente nada. Finalmente se volvió a ampliar el plazo hasta este mes a los efectos de tratar de que ZP llevará bajo el brazo un pacto social para enseñarselo a sus colegas en el Consejo Europeo del 24.03 y fundamentalmente a la Sra. Merkel. Pues nada, tampoco.

Es probable que más tarde o más temprano y sinceramente, por “verguenza torera”, si me permiten la expresión, se alcance un acuerdo de los que ya estamos acostumbrados últimamente. Formalidades y bajo caldado. De foto, vamos.

Ninguno de los grandes temas que verdaderamente conllevaría una real flexibilización de la actual encosetada negociación colectiva parece que finalmente se va a abordar. A saber:

1º.-Que los incrementos salariales y las condiciones de trabajo se adapten en cada momento a la situación económica obviando la utilización referencial de la evolución de los precios, léase IPC, como ha venido siendo habitual hasta la fecha.

2º.- Por otro lado la reducción del número de convenios colectivos  existentes actualmente. Es decir, lo ideal sería centrar las grandes cuestiones generales en acuerdos marcos sectoriales de ámbito estatal y dejar el resto de cuestiones, entre ellas las cuestiones de índole económica a nivel de las empresas.

3º.- Desaparición de la ultraactividad de los convenios. Es decir, se acabó la prorroga automática y el mantenimiento de condicioes hasta que la norma colectiva finalizada sea sustituida por otra. Por decirlo de alguna manera, instauración  del denominado “contador a cero.” Renegociación de todas las condiciones del convenio a la extinción del mismo.

Ni la patronal ni los sindicatos están muy por la labor de modificar el actual “status quo”. Demasiados intereses creados giran en el entorno de los convenios colectivos y de la negociación de los mismos como para modificar sustancialmente la forma y modo de operar hasta la fecha.

Por lo tanto las subidas continuarán tomando como referencia el IPC  incluyendo la correspondiente cláusula de revisión salarial al objeto de que los salarios pierdan poder adquisitivo o, si me permiten, “de compra.”

Del mismo modo restará inmodificada la actual estructura de la negociación. No desaparecerán los convenios provinciales. Ni patronal ni sindicatos quieren perder fuerza y poder. Mejor dicho las estrcuturas territoriales de los agentes sociales no quieren quedarse vacías de contenido  cediendo poder a las cúpulas directivas de las fedreaciones nacionales. Hay mucha gente en las provincias trabajando y negociando convenios de todo tipo, Actualmente se calcula que son más de 80.000 personas las que directa o indirectamente están vinculadas a la negociación de un total de más de 5.000 convenios como ya indicaba en la primera parte de este artículo.

Por último los convenios van a mantener su condición y capacidad legislativa. Veremos si finalmente se acuerda el establecimiento de arbitraje obligatorio si trascurrido una tiempo prudencial tar la finalización de su vigencia las partes estan encalladas en la nueva negociación.

En resumen, parece que nuevamente nos vamos a encontrar ante otra oportunidad perdida. Y ya van muchas. Estamos a punto de perder una nueva oportunidad de flexibilizar nuestras encorsetadas relaciones laborales. Si con la que ha caído y sigue cayendo  en este país no hemos produndizado verdaderamente en reformas estructurales, sinceramente, desisto de persar que alguna vez seamos capaces de abordarlas.

Mientras tanto seguiremos contra viento y marea.

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