NEGOCIACIÓN COLECTIVA: ¿QUO VADIS? (1ª parte)

         

Ejemplo práctico: El Convenio de la Industria Siderometalúrgica de la provincia de Barcelona, el cual se negoció allá por el 2007, es decir, antes de que se iniciara “oficialmente” la crisis económica que nos atenaza, estableció en ese momento los incrementos salariales para todos los años de su vigencia. Concretamente desde el citado 2007 a diciembre de 2012. Seis “añazos” ni más ni menos. Seis “añazos” en los que España, al igual que otros muchos países de nuestro entorno,  ha pasado de “atar los perros con longanizas”  a estar sumida en una de las peores depresiones de su historia.

Volviendo al convenio colectivo al que nos venimos refiriendo a modo de ejemplo, algo que en principio podía ser considerado como positivo – “paz social” en el sector durante un largo y dilatado período pues realmente no son habituales los convenios con un ámbito temporal tan extenso –  se ha vuelto letal para muchas empresas.

Obviamente, y por seguir con otro ejemplo, los incrementos salariales que negociábamos en el 2007 nada tiene que ver con los que se han venido negociando en los años 2009, 2010 o, en menor medida, en el presente 2011.

Pues bien, que ha sucedido. Muy sencillo. Pues que las empresas de ese sector, muchas de ellas pasando los peores momentos imaginables – ventas bajando, bancos cerrando líneas de crédito, presiones de todo tipo, ….- ven que en aplicación de su norma colectiva deben incrementar los salarios de sus empleados entre un 5 y un 5%. ¿Qué? ¿Pero como es posible?

Estas y otras muchas preguntas similares derivan de una anquilosada, rígida y encorsetada negociación colectiva en nuestro país la cual no se ha modificado, ni en su forma ni en su fondo, durante los últimos 30 años. De hecho, el Titulo III del Estatuto de los Trabajadores – “De la negociación colectiva y de los convenios colectivos” – resta prácticamente inmodificado desde tiempos pretéritos.

Retornando al ejemplo “metalúrgico”, algunos me dirán que si las empresas no pueden asumir esos incrementos salariales … para algo existen las cláusulas de inaplicación de los mismos o “cláusulas de descuelgue”. Sí, eso es cierto. Y yo a continuación añadiría: ¿han visto la gran cantidad de formalidades, requisitos y demás que existen para su efectiva aplicación?

Precisamente por cuestiones como la descrita, y obviamente por muchas otras más, los agentes sociales están negociando con el “placet temporal” del Gobierno – el plazo acababa el 19 de marzo pero es previsible que se prorrogue – una de las últimas y más relevantes reformas laborales pendientes. Es decir, la modificación de las reglas básicas de la obsoleta negociación colectiva.

Más datos: en la actualidad en España se negociación unos 5.000 convenios colectivos que desarrollan las relaciones laborales en sectores productivos y en empresas. Convenios que pueden ser nacionales/estatales, de comunidad autónoma, provinciales …. Demasiados, sin lugar a dudas.

En los mismos se negocia de todo: desde la jornada laboral pasando por las categorías profesionales para llegar a  los salarios y alcanzar hasta la concreción de los  permisos retribuidos en caso de operación de un familiar.  Es decir, se negocia “de absolutamente todo.”

En muchos casos, y ello sucede con asiduidad en la pequeña y mediana empresa, precisamente las más afectadas por la crisis, esas negociaciones de las que van a ser sus condiciones laborales se tratan “demasiado lejos” de su realidad diaria y ello genera importantes disfunciones y problemas. Vuelvo al ejemplo del salario anteriormente indicado.

2 Comentarios | Leído 238 veces

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2 opiniones en “NEGOCIACIÓN COLECTIVA: ¿QUO VADIS? (1ª parte)”

  1. Precisamente hace unos dias estaba debatiendo sobre este mismo tema en un grupo de trabajo de RRHH. En mi opinión habría que ser valientes y avanzar hacía una mayor autonomia de la voluntad de las empresas profundizando en la posibilidad de que sea cada empresa, y en su seno regule como mejor considere sus relaciones laborales. Como instrumentarlo? Va a ser difícil, demasiados intereses creados, demasiadas comisiones negociadoras, paritarias,.. en definitiva los que tienen que cambiar las reglas del juego, son los primeros interesados en no cambiarlas. Como se dice en catalan. “Mala peça al teler.”

    1. Como decimos por aquí, Jesús, “cla i català”!!

      Estoy totalmente de acuerdo con lo que apuntas. Los primeros interesados en no modificar las reglas del juego “negociador” o el “status quo” actual son los propios que estan negociando esta reforma. Hay demasiados intereses creados y demasiada gente que vive exclusivamente de la negociación colectiva. Desde luego lo ideal sería ir a unos acuerdos marcos a nivel estatal en que se regulen las cuestiones básicas del sector (categorias, grupos profesionales, contratación, regimen disciplinario, …) – un ejemplo es el ALEH – y posteriormente dejar todo lo demás, incluidas las cuestiones económicas, al ambito empresarial a los efectos de que verdaderamente exista una flexibilidad relevante. Por lo tanto fuera convenios provinciales y autonómicos. Esa es la reforma de verdad.

      Lamentablemente mucho me temo que, si se alcanza un acuerdo – que ya verás como finalmente se alcanzará -, éste nuevamente vuelva a ser de carácter meramente estético y “de foto”. Que podemos esperar, Jesús, si tras dos años de infructuoso dialogo social finalmente no llegaron a nada, ¿te crees que ahora “se van a liar la manta a la cabeza” y van a desarrollar una verdadera reforma laboral en un tema tan sensible como la negociación colectiva? ….

      Un abrazo y gracias por tu comentario.

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