LOS DESPLAZAMIENTOS QUE LOS TRABAJADORES SIN CENTRO DE TRABAJO FIJO REALIZAN ENTRE SU DOMICILIO Y EL PRIMER O EL ÚLTIMO CLIENTE DE LA JORNADA CONSTITUYEN TIEMPO DE TRABAJO. Comentario a la Sentencia del TSJUE de 10.09.15. | Eduardo Ortega Figueiral

LOS DESPLAZAMIENTOS QUE LOS TRABAJADORES SIN CENTRO DE TRABAJO FIJO REALIZAN ENTRE SU DOMICILIO Y EL PRIMER O EL ÚLTIMO CLIENTE DE LA JORNADA CONSTITUYEN TIEMPO DE TRABAJO. Comentario a la Sentencia del TSJUE de 10.09.15.

 

La Directiva 2003/88/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de noviembre de 2003, relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo, define el tiempo de trabajo como todo período durante el cual el trabajador permanezca en el trabajo, a disposición del empresario y en ejercicio de su actividad o de sus funciones, de conformidad con las legislaciones y/o prácticas nacionales.

La Sentencia a la que nos referimos en estas notas de urgencia, resolviendo una cuestión prejudicial planteada por la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional en un procedimiento instado por CCOO, parte del siguiente supuesto de hecho:

  • Una empresa que desarrollan actividades de instalación y mantenimiento de sistemas de seguridad antirrobo a nivel nacional procede a cerrar todas sus oficinas en las diversas provincias que hasta la fecha tenía operativas. Como consecuencia de ello adscribe formalmente a todos los trabajadores que tiene en España  a las oficinas centrales de Madrid, único centro que resta abierto.
  • Los empleados, que prestan sus servicios como técnicos por toda la geografía nacional, se dedican a la instalación y mantenimiento de los aparatos de seguridad en domicilios y establecimientos industriales y comerciales situados en la zona territorial a la que están adscritos, por lo que no tienen un lugar de trabajo fijo.

    Esta zona puede comprender la totalidad o parte de una provincia o, en ocasiones, de varias provincias. Cada uno de estos trabajadores tiene a su disposición un vehículo de empresa con el que se desplazan diariamente desde su domicilio a los diferentes lugares de trabajo y vuelven a su casa al terminar su jornada. La distancia desde el domicilio de un trabajador hasta los centros donde debe llevar a cabo una intervención es muy variable, siendo a veces superior a 100 kilómetros y pudiendo ser necesarias hasta tres horas de viaje.

  • La empresa contabiliza el tiempo de desplazamiento «domicilio-cliente» (es decir, los desplazamientos diarios entre el domicilio de los trabajadores y los domicilios del primer y del último cliente asignados) no como tiempo de trabajo, sino como tiempo de descanso. Por lo tanto la empresa exclusivamente calcula la duración de la jornada diaria de trabajo computando el tiempo transcurrido entre la hora de llegada de sus trabajadores al domicilio del primer cliente del día y la hora en que estos trabajadores salen del domicilio del último cliente. Es decir,  sólo tiene en cuenta el tiempo en que se llevan a cabo las intervenciones en los domicilios o establecimientos y los desplazamientos intermedios, entre un cliente y otro.
  • Antes del cierre de las oficinas provinciales, la empresa contabilizaba sin embargo la duración de la jornada diaria de trabajo de sus trabajadores desde la hora de llegada a las mismas (cuando los trabajadores recogían el vehículo puesto a su disposición, la lista de los clientes que debían visitar y la hoja de ruta) hasta el momento de su regreso, por la tarde, a dichas oficinas (momento en el que dejaban allí el vehículo).

Como indicábamos al inicio, la Sala de lo Social de nuestra Audiencia Nacional que conoce el procedimiento, plantea al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea si, en base a la citada Directiva 2003/88/CE, si el tiempo que dedican los trabajadores a desplazarse al inicio y al final de la jornada debe considerarse tiempo de trabajo.

El Tribunal de Justicia declara que, en caso de que los trabajadores, como los que se encuentran en la situación examinada, carezcan de centro de trabajo fijo o habitual, el tiempo de desplazamiento que dichos trabajadores dedican a los desplazamientos diarios entre su domicilio y los del primer y del último cliente que les asigna su empresario constituye tiempo de trabajo en el sentido de la Directiva.

El Tribunal de Justicia considera que los trabajadores que se encuentran en esa situación están ejerciendo su actividad o sus funciones durante todo el tiempo de esos desplazamientos. Los desplazamientos de los trabajadores para acudir a los domicilios o establecimientos de los clientes que les asigna su empresario son el instrumento necesario para ejecutar prestaciones técnicas en tales centros. Si se siguiera un criterio distinto, indica la Sentencia que comentamos, la empresa podría reivindicar que únicamente se entendiera como tiempo de trabajo aquél transcurrido mientras se ejerce la actividad de instalación y de mantenimiento de sistemas de seguridad. Con ello, indica la Sentencia, se desnaturalizaría este concepto y menoscabaría el objetivo de protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores. Además, el hecho de que anteriormente la empresa ya considerara que los desplazamientos de los trabajadores, al comienzo y al final de la jornada, desde el centro de trabajo y hacia o desde los domicilios o establecimientos de los clientes, eran tiempo de trabajo, pone de manifiesto que la tarea consistente en conducir un vehículo desde una oficina provincial al primer cliente y desde el último cliente a la mencionada oficina provincial formaba parte anteriormente de las funciones y de la actividad de estos trabajadores. Pues bien, la naturaleza de estos desplazamientos no ha cambiado tras la supresión de las oficinas provinciales; tan sólo se ha modificado el punto de partida de estos desplazamientos.

El Tribunal de Justicia estima que los trabajadores están a disposición del empleador durante el tiempo de los indicados desplazamientos iniciales y finales desde y hacia sus domicilios.

El Tribunal considera, por tanto, que los trabajadores están trabajando durante los desplazamientos. Si un trabajador que ya no tiene lugar de trabajo fijo ejerce sus funciones durante el desplazamiento hacia o desde un cliente, debe considerarse que este trabajador permanece igualmente en el trabajo durante ese trayecto. En efecto, dado que los desplazamientos son consustanciales a la condición de ese tipo de trabajador, el lugar de trabajo de estos trabajadores no puede reducirse a los lugares de intervención física en los domicilios o establecimientos de los clientes del empresario. La circunstancia de que los trabajadores inicien y finalicen los trayectos en su domicilio deriva directamente de la decisión de su empresario de suprimir las oficinas provinciales, y no de la voluntad de dichos trabajadores. Obligarles a asumir la decisión de su empleador sería contrario al objetivo de protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores perseguido por la Directiva, en el que se inscribe la necesidad de garantizar a los trabajadores un período mínimo de descanso.

En resumen: relevante Sentencia en un caso sumamente recurrente.

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