LA RETRIBUCION DE LAS VACACIONES.

Abordamos concisa y brevemente esta cuestión que juzgamos de actualidad por haberse hecho eco los medios de dos recientes sentencias, una del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y otra de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional (AN) introduciendo importantes criterios sobre cómo deben retribuirse las vacaciones laborales y qué conceptos computan a estos efectos.

I.- LA SENTENCIA DEL TJUE.-

 1.- Es perfectamente conocida la doctrina jurisprudencial relativa a la retribución de las vacaciones: deben, en principio, computarse los diversos conceptos salariales que habitualmente percibe el trabajador. Es decir: la sistemática es que a éste se le abonen los mismos conceptos salariales que percibiría en caso de que durante el periodo vacacional prestare sus servicios normalmente.

 2.- Tradicionalmente venía exceptuándose de este cómputo algún concepto muy concreto, las comisiones, en este caso, cuyo devengo y percibo están especialmente vinculados a la realización efectiva de un trabajo y al resultado de éste. Resultado que si bien, por el propio concepto del contrato laboral, pertenece en exclusiva al empresario, cede una parte del mismo al empleado -normalmente comercial o vendedor-.

  3.Pues bien: la indicada sentencia del TJUE, de 22.05.2014, interpretando el art. 7 de la Directiva 2003/88 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 04.11.2003, determina que el trabajador  tiene  derecho  a   que   en   la   retribución   de las vacaciones se compute el promedio -logicamente el anual (12 meses anteriores)- de las comisiones que haya venido percibiendo.

 4.– El argumento del Alto Tribunal europeo es que al no efectuar el trabajador ninguna tarea durante las vacaciones no puede obtener nuevas ventas y generar comisiones.

 5.Criterio judicial perfectamente discutible, lógica y racionalmente. En efecto: se parte de la base de que el contrato de trabajo tiene naturaleza recíproca -es decir, está constituido por un conjunto mutuo de obligaciones y derechos-. En este contexto, si bien es cierto que durante las vacaciones el empleado no puede generar ventas y, por ello, comisiones, también lo es que la empresa  no  ingresa en dicho periodo venta alguna de dicho trabajador por estar descansando. Por lo que el abono del promedio de comisiones durante el mismo no parece acorde con ese principio de reciprocidad contractual; aparte de que va contra la propia definición y concepto de la comisión: cesión de parte de una cuantía que, en principio, pertenece a la empresa. Aquí no se cede nada porque nada existe para ceder.

  6.- Y no se compare este devengo vacacional con la obligación de computar las comisiones para calcular, por ejemplo, la indemnización debida al trabajador por la extinción de su contrato laboral sin causa a él imputable. En este supuesto de lo que se trata es de compensar la situación en que el trabajador queda: aquí sí que es imposible que pueda devengar en el futuro más comisiones por causas ajenas a su voluntad.

  7.En cualquier caso, y pese a los posibles argumentos en contra del criterio expuesto del TJUE, éste es de obligatoria observancia en todos los Estados de la Unión Europea por la prevalencia aplictaiva de sus Directivas. Téngase esto muy en cuenta.

 

II.LA SENTENCIA DE LA SALA DE LO SOCIAL DE LA AUDIENCIA NACIONAL.-

  1.- Nos referimos a la que se dictó en fecha 17.09.2014. Al respecto, por el hecho de no ser firme al haber sido recurrida ante el Tribunal Supremo no la hubiéramos comentado hasta que el recurso se hubiere resuelto. Si lo hacemos es porque, como antes dijimos, ha sido objeto de amplia atención por los medios como si de tratase de una doctrina definitiva, que, por lo dicho, no lo es, ocasionando ha ocasionado numerosas consultas a nuestro despacho.

 2.– Siempre hemos mantenido la opinión de que cada sentencia tiene que ser considerada y entendida en su propio ámbito de aplicación. Sin embargo, la que ahora nos ocupa, basándose precisamente en la del TJUE, de 22.05.2014, que acabamos de comentar,  puede tener trascendencia si el Tribunal Supremo la confirma. Y ello porque parece determinar, con un excesivo carácter general, que determinados conceptos salariales vinculados estrechamente a situaciones muy concretas, han de ser tenidos en cuenta, computados, además, en su integridad, para determinar la retribución de las vacaciones: horas nocturnas; horas festivas; horas domingos; pluses de fraccionamiento de jornada; plus de jornada partida; etc… (piense cada empresa los pluses y conceptos que tiene establecidos).

  3.– Es cierto, y también justo y razonable, que en algunos casos, cuando el trabajador venga percibiendo habitualmente estos conceptos, deban computarse éstos en la retribución de sus vacaciones. Pero siempre en la parte proporcional correspondiente. Y no computarlos para quienes no los perciban.

  4.– En cualquier caso, estaremos muy atentos a la sentencia que dicte, al respecto, el Tribunal Supremo para, rápidamente, comentarla

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