Impedir a una mujer el acceso a las mejoras laborales propuestas a los empleados durante su baja por riesgo de embarazo y posterior maternidad es discriminatorio. | Eduardo Ortega Figueiral

Impedir a una mujer el acceso a las mejoras laborales propuestas a los empleados durante su baja por riesgo de embarazo y posterior maternidad es discriminatorio.

Presenta demanda en amparo ante el Tribunal Constitucional una trabajadora a tiempo parcial que tras reincorporarse de una baja por embarazo de riesgo y posterior maternidad, vio como la empresa relegaba su derecho a la ampliación de su jornada y cambio de destino porque habiéndose producido la necesidad de realizar nuevas contrataciones durante su baja, ella recibió un tratamiento peyorativo al serle negado el derecho preferente reconocido en el convenio colectivo aplicable.

Consta probado que efectivamente la empresa no dio a la trabajadora la oportunidad de ejercitar su derecho preferente y ello fue por estar de baja por riesgo en el embarazo. De no haber estado la trabajadora de baja, hubiera recibido el mismo trato igualitario que recibieron sus compañeros de trabajo a tiempo parcial.

Invocado el derecho fundamental a no sufrir discriminación por razón de sexo, aprecia el Constitucional, en una reciente sentencia del pasado 16 de enero de 2017 (Recurso 2723/2015) que la conducta empresarial, aun cuando no hubiera sido de forma intencional o con una motivación discriminatoria, sí infringió el derecho porque la situación de baja ha perjudicado a la trabajadora solo por el hecho de ser mujer al no haber podido ejercitar su derecho preferente de opción en la fecha en que surgió la necesidad empresarial de cubrir nuevos servicios y ampliar la jornada semanal de trabajo.

Se hizo a la demandante de peor condición porque al estar su contrato de trabajo suspendido por causa de la baja, motivada por el embarazo de riesgo, no pudo ejercitar su derecho en la misma forma en la que sí lo hicieron el resto de sus compañeros de trabajo. Y esta imposibilidad fue tanto por la falta de comunicación por parte de la empresa a la trabajadora de su derecho a ejercitar la preferencia cuando surgió la nueva necesidad empresarial, como por la negativa empresarial a reconocerle este derecho al tiempo de su reincorporación, por haberse cubierto la necesidad tras la contratación de una persona externa.

La conducta empresarial vulneró el derecho de la demandante de amparo a no sufrir discriminación por razón de sexo. La trabajadora resultó perjudicada por su condición de mujer, como consecuencia de estar de baja por embarazo y posterior maternidad, al impedírsele el ejercicio de un derecho preferente de opción a modificar sus condiciones laborales, derecho reconocido por el convenio colectivo aplicable.

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