Huelga general: algunas reflexiones

 

Pasados unos días desde el pasado jueves 29, permitirme una serie de reflexiones en relación a la huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios. Sé que algunas de las cuestiones que a continuación desarrollaré puede que no sean “políticamente correctas”, pero desde el respeto a todas las ideas, este es el foro ideal para el debate:

 

1º.- ¿Por qué se convocó?

 

Básicamente para rechazar la reciente reforma laboral aprobada por el actual Gobierno y la política de recortes generales que se están llevando a cabo.

 

 

2º.- ¿Qué seguimiento tuvo?

 

Aquí hay opiniones para todos los gustos. La verdad, nunca se sabrá. Si le preguntas a un sindicalista, te dirá que fue masivo y que cabe calificar la jornada como éxito. Si esta pregunta se efectúa a determinadas columnistas de Madrid, a la patronal o al Gobierno, el término “fracaso” es el que imperaría.

 

Podríamos decir, tratando de ser lo más ecuánimes posibles, que el seguimiento fue mayor que la convocada en septiembre de 2010 – ello era absolutamente lógico si tenemos en cuenta que la pseudo-reforma laboral del Gobierno ZP que motivo la misma era “de risa” comparada con la aprobada por el ejecutivo de Rajoy – pero que el país no se paralizó. La afectación fue mayor en las grandes empresas – con mayor influencia y ascendencia sindical – y mínimo en las pymes.

 

 

3º.- ¿La huelga general modificará la reforma laboral?

 

RADICALMENTE NO. Ni esta ni las que a bien seguro se volverán a convocar a medio plazo. Una nueva muestra de fuerza sindical será el próximo 1 de mayo, día del trabajo, el cual podemos ya augurarlo como especialmente agitado y reivindicativo.

 

 

4º.- ¿Por qué no se modificará la reforma laboral?

Pues bien sencillo: “los que mandan” – léase Bruselas, Merkel y Sarkozy – no nos van a quitar “el ojo de encima” y no van a permitir ningún paso hacia detrás. Pero es que, además, no toca cambiar ni una coma, más allá que las enmiendas de cariz técnico que se puedan introducir en fase parlamentaria.

 

Y no toca, por cuanto una situación que solo cabe calificar como de absoluta emergencia nacional requiere de medidas urgentes, relevantes y drásticas, aunque sean claramente impopulares. Qué le vamos a hacer. Estamos como estamos y políticas previas timoratas nos han llevado al actual “hoyo” en el que subsistimos o, por lo menos – venga, no soy tan duro – no han hecho ABSOLUTAMENTE NADA por mitigar la sangría, por ejemplo, del paro que sufrimos.

 

 

5º.- ¿Procedía  la huelga general?

 

¡Vaya pregunta que hago yo también! Sr. Méndez – Sr. Toxo: POR SUPUESTO. Sra. Báñez – Sr. Rajoy: POR SUPUESTO QUE NO.

 

Mi humilde opinión: obviamente es un derecho constitucional y nada que objetar al que se siente indignado – en el término estricto de la acepción y no en el de los del 11-M – y como válvula de escape – poco más – acude a quejarse, pero seamos objetivos: ¿qué se consigue con eso?  Poco o nada y menos en la actual tesitura.

 

Opino, con el debido respeto, que en estos momentos debemos trabajar el doble para ganar la mitad. Qué le vamos a hacer. Estábamos mal acostumbrados, pues veníamos de una época en que eras un idiota redomado si no tenías un cochazo – ya sabéis a cuál me refiero –, grandes televisores por doquier, no te ibas de veraneo a la República Dominicana, etc… etc…  Eso pasó y cuanto antes nos demos cuenta pues mejor para todos, que parece que algunos todavía pretenden vivir anclados en un pasado que no volverá más o… por lo menos en mucho, muchos años.

 

 

6º.- ¿Y ahora qué?

 

 

Pues no nos queda otra que trabajar y remar todos para adelante. Y cuando digo todos, digo todos: desde el de abajo hasta el que dirige la nave.

 

Ya sé que esto es muy bonito de decir y que en la práctica continuaremos todos tirando en dirección opuesta y ni en estos momentos de dificultad supina no hay nadie que se ponga de acuerdo, pero lo siento, es lo que entiendo procede.

 

¿Qué reivindicamos? ¿El mantenimiento de derechos o de un “status quo” que ha generado que el 50% de los jóvenes menores de 25 años estén en paro o que el 25% de la población activa también lo esté?  

 

Lo dicho, ya sé que lo que apunto es políticamente incorrecto pero, con el máximo respeto a la pluralidad de sentimientos, creencias y razones, por favor, vamos todos para adelante y no continuemos empujando esto para abajo, pues al final por mucho “corcho” que sea España – como decía Unamuno – llegará un momento en que no aguantaremos más.

 

Pues eso, ánimo a todos y ¡¡¡adelante!!!!

3 Comentarios | Leído 491 veces

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3 opiniones en “Huelga general: algunas reflexiones”

  1. Gary dice:

    Eduardo:

    Escribes…

    “Pues no nos queda otra que trabajar y remar todos para adelante. Y cuando digo todos digo todos: desde el de abajo hasta el que dirige la nave.”

    Estoy de acuerdo, la salida exige una acción concertada, tras un diagnóstico común.

    Pero,pero…

    Un país monetariamente soberano, que emite su propia moneda, cuando devalúa, reduce el precio de sus bienes y servicios exportados (para sus compradores) pero mantiene intacta su capacidad de devolución de los pasivos emitidos en su propia moneda.

    Lo que se está proponiendo, que a veces se denomina “devaluación interna”, pretende también abaratar los precios de nuestras exportaciones reduciendo los costes salariales. En este caso, hay un claro deterioro de la situación finnaciera de los receptores de las rentas de trabajo, que verán reducida su capacidad de devolver sus obligaciones financieras (que permanenecen invariables), surgidas, en muchísimas ocasiones, por actos tan “insensatos” como el de comprarse una casa donde poder vivir y no en viajes a la República Dominicana

    Cuando alguien va al supermercado, quien está en la caja no le inquiere sobre el origen de los billetes con los que se paga la compra. ¿Vinieron de la venta de algún terrenillo por el que pagó un ¡15%! de impuestos?

    Por tanto, Eduardo, cuando nos referimos a todos, todos

    ¿Incluye ésto a los beneficiarios de las rentas de capital?

    Un saludo

    1. Eduardo Ortega dice:

      Gary,

      Gracias por tu produna reflexión que considero muy acertada.

      Cuando me refiero a todos, me refiero a todos, incluyendo el colectivo que apuntas los cuales quizás son los que más deben remar en la senda correcta aunque pueda parecer quimérico.

      Pero o nos ponemos las pilas todos y nos dejamos de perder el tiempo o tardaremos mucho en salir de esta situación. Las soluciones fáciles o tradicionales – devaluaciones y similares – ya no existen. Por lo tanto semos TODOS conscientes de lo que tenemos entre manos y de lo que nos estamos jugando.

      Un abrazo y, nuevamente, gracias por tus aportaciones.

  2. Xavier dice:

    Hola. Soy medico funcionario, tengo 61 años y quiero saber en caso de jubilRME AHORA, CUANTO ME SACARIAN DE LA NOMIN. gRÁCIAS

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