El despido de una embarazada es nulo, pero no discriminatorio si la empresa no lo sabía.

Relevante sentencia que, en síntesis, viene a indicar que, si la empresa puede acreditar el desconocimiento del embarazo en el momento del despido, no procede la imposición de indemnización alguna por daños morales pues no se produce violación de ningún derecho fundamental. Eso sí, en estricto cumplimiento de la normativa estatutaria y de la doctrina jurisprudencial, el despido, incluso en este caso, debe ser calificado como nulo. 

Según establece la sentencia la trabajadora no comunicó su estado de gestación a la empresa y esta lo desconocía. La baja en que se encontraba cuando fue despedida lo fue por ciática, sin que aún hubiera comenzado el subsidio por maternidad. No existe dato alguno que permita afirmar que la empresa tuviera conocimiento, ni tan siquiera indiciario, de la situación de embarazo de la trabajadora.

Consideran los magistrados que es reiterada la doctrina que mantiene la nulidad del despido de trabajadoras embarazadas. Se trata de lo que se denomina una “nulidad objetiva”, que opera de forma automática. No obstante, en caso de que la empresa no conociera del embarazo, el despido no se convierte en improcedente, sino que sigue siendo nulo, aunque con distintos efectos.

En el presente caso la empleada fue despedida por motivos totalmente genéricos con alusión a una indebida prolongación de la situación de incapacidad y la realización de actividades que demuestran aptitud.

El Tribunal indica que el despido nulo de una trabajadora embarazada en el que se pruebe la falta de conocimiento del embarazo por la empresa impide afirmar que esta haya dañado el derecho fundamental a no discriminación por razón de sexo y, por ende, impide reconocer una indemnización por daños morales derivados de tal vulneración.

La declaración de la nulidad del despido en los supuestos de trabajadoras embarazadas no debe conllevar automáticamente el reconocimiento de indemnización de daños y perjuicios cuando no se declare vulnerado el derecho fundamental a la no discriminación por razón de género.

Solo cabe una condena a indemnizar daños y perjuicios cuando la sentencia declara la vulneración del derecho fundamental, por ello, la sala revoca la condena al pago de indemnización de daños morales que la sentencia de instancia cifró en nada menos que 25.000 euros.

Además, señala la sentencia que, en todo caso, la indemnización carece de proporcionalidad porque que la trabajadora siguió de alta en la Seguridad Social, percibiendo de la empresa el subsidio de IT, el permiso por maternidad y también el de lactancia porque a los 15 días de habérsele comunicado la decisión extintiva esta se dejó sin efecto.

Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Sala de lo Social, Sentencia 3381/2021 de 21 Jun. 2021, Rec. 1926/2021

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