Ahorro farmacéutico = supresión de empleos

 

El pasado 24 de agosto “EXPANSIÓN” publicó un amplio artículo de Sergio Saiz sobre la materia. No vamos a repetir en éste la extensa información que dio aquél. De lo que ahora se trata es de hacer unas reflexiones, exclusivamente desde el punto de vista laboral, sobre la misma cuestión. Muy breve y concisamente pues la temática es muy clara:

1.- Sería absurdo -y el ejemplo no puede ser aquí más adecuado- que un médico recetase para la dolencia de un enfermo determinada medicina que, por sus componentes, le dañara otros órganos. Un facultativo no puede aplicar sólo su propia especialidad pues ha de tener en cuenta, necesariamente, todas las características del paciente; su consideración integral, en definitiva. 

2.- Todo lo contrario, siguiendo el ejemplo, parece haber hecho el Gobierno a través del R. Decreto-Ley 9/2011, de 9 de agosto, al establecer diversas medidas de ahorro en el gasto farmacéutico. Pretende reducir su coste en 2.400 millones de euros obligando a recetar, si los hay, “principios activos” o “genéricos” -y de éstos los que  tengan, además, un menor coste- no pudiendo prescribir ya, pues, medicamentos “de marca”.

3.- Al respecto, el artículo de “EXPANSIÓN” al que hemos aludido indicaba que las nuevas medidas van a suponer la supresión de 17.000 puestos de trabajo. Y ello no sólo en los laboratorios farmacéuticos -unos 3.000 puestos, cifra que, francamente, nos parece baja si se tiene en cuenta su repercusión en la mano de obra directa, o productiva, y en la indirecta, (equipos comerciales, fundamentalmente)- sino también, de forma muy particular, en farmacias y en empresas dedicadas a la distribución de medicamentos.

4.- En relación a lo expuesto, ¿alguien del Gobierno se ha molestado en calcular cuánto van a costar al Estado -y a todos nosotros- las prestaciones por desempleo de esos 17.000 nuevos parados -añadiendo éstos a los 20.000 que ya provocaron los otros dos Reales Decretos de recorte farmacéutico del año 2010-?.

            – ¿Y la cuantía que supone que el Estado deje de ingresar las cuotas de Seguridad Social de estas personas?.

            – ¿Y que a esta falta de ingreso ha de añadirse el coste adicional que significa que el Estado asuma, mientras se percibe el desempleo, el coste de las cuotas patronal y obrera?

            – Por otra parte, ¿se ha preocupado algún funcionario responsable de calcular los efectos que tantos miles de nuevos parados van a tener en la economía de nuestro país y que las consecuencias de ese impacto en el consumo no sólo va a afectar a los parados sino a todo su entorno familiar?

            – Indicaba Sergio Saiz en su artículo que los efectos de los dos Decretos del año 2010 y del reciente Decreto-Ley del año 2011 van a suponer una reducción de 5.000 millones de euros en la facturación de las empresas afectadas por las medidas. ¿No se ha tenido en cuenta tampoco que esta circunstancia va a repercutir en una importantísima disminución de los ingresos procedentes del impuesto de sociedades?

5.- Después de evaluar y considerar todos los costes y circunstancias reseñadas hemos de llegar a la conclusión de que estas medidas no van a suponer ahorro efectivo pues lo que se economiza por un lado se va a perder, y de qué manera, por otro. Es vender duros a cuatro pesetas, como se decía cuando estaba vigente nuestra anterior moneda. Naturalmente que es necesario reducir el gasto por estos conceptos; pero hay que hacerlo de una manera racional, paulatina y lógica. No “a lo bestia” como, sin duda, se ha llevado a cabo. Destacaba también Sergio Saiz en su artículo lo que había indicado FARMAINDUSTRIA al respecto: no puede exigirse tanto a un sector y en tan poco tiempo. En definitiva: no se va a ahorrar lo previsto y, además, vamos a tener más paro. ¿Tiene esto algún sentido?

6 Comentarios | Leído 309 veces

Tu puedes enviar una respuesta, or trackback desde tu propio site.

6 opiniones en “Ahorro farmacéutico = supresión de empleos”

  1. Carlos Romero dice:

    Estimado Eduardo: Te contesto yo. No, no tiene ningún sentido.Sería más justo para todos los contribuyentes que se hubiera sentado un grupo de estudio con tiempo , con ganas y con conocimiento, pero esto ha resultado imposible. Da por seguro que el próximo Ministro de Hacienda( se llamará así y no de Economía y Hacienda) será Cristóbal Montoro y ten paciencia porque éste pondrá los ingresos y los gastos en su sitio.Como siempre, celebro haberte leído. Un saludo. Carlos.

    1. Querido Carlos,

      Como siempre, comparto tu punto de vista. Lo del “grupo de estudio” sería tan recomendable para tantas cosas…. Pero no le vamos a pedir peras al olmo … y menos a estas alturas de la película, ¿no?

      Un abrazo.

  2. Gary dice:

    Parece, pues, que lo prioritario no es ahorrar sino gastar con inteligencia, aunque ello no suponga la reducción del monstruo del déficit público

    ¿Tiene sentido?

    Total

    En una economía cerrada, los superavits de la administración pública se obtienen gracias a un simétrico déficit (desembolsos > ingresos) del sector privado.

    En una crisis como la actual , con una contracción generalizda de los balances financieros de las empresas y de las familias (deseo de ahorro) , la reducción del déficit público conlleva necesariamente (por pura construcción aritmética)un deterioro del balance del sector privado, a menos que se compense con una mejora del balance neto exterior (complicado para España).

    Menos mal que el Sr. Montoro va a conseguir cuadrar el círculo.

    Un abrazo

    1. Gary,

      Solo puedo indicarte que me descubro ante tus sabias palabras!!!! El diagnóstico es exacto. No obstante se la porfías muy difícil a nuestro querido Sr. Montoro.

      Un abrazo y gracias por tu comentario.

  3. La información es útil para el usuario, sigan publicando.

    1. Eduardo Ortega dice:

      Muchas gracias por sus palabras.

      Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *