A ver si lo entiendo.

 

Como todos sabéis desde esta Tribuna siempre pretendo tratar los temas de más rabiosa actualidad en el ámbito del derecho laboral y de la Seguridad Social. No obstante hoy permitirme una licencia. A finales del pasado mes de noviembre leí en un periódico una carta al director que resumía de forma esplendida casi todo lo que nos está pasando en este bendito país que no funciona.  Quiero compartirla con vosotros por cuanto sin necesidad de acudir a legalismos ni a teorías macroeconómicas da en la diana.  La carta dice así:

“Manolo, albañil de Inmobiliarias Meforro, S.L. en plena burbuja inmobiliaria, compra un piso de su empresa. Se lo financia Bankifraude, antes Caja Osomadroño, que le da la hipoteca y empieza a pagar. Su empresa vende toda la promoción y gana mucho dinero e inicia otras, siempre financiadas por el mismo banco que también gana mucho dinero. Llega la explosión de la burbuja del ladrillo, por la avaricia de promotores y bancos, y la coloración de ayuntamientos que especulan con el suelo; de donde salen beneficiados algunos alcaldes y concejales corruptos. La empresa de Manolo quiebra, devuelve las promociones en marcha y queda en paz con el banco. Manolo queda en paro y cobra, tarde y mal, su indemnización del Fondo de Garantía Salarial. El albañil no puede pagar la hipoteca y el banco que se la dio le desahucia y lo deja en la calle y con una deuda por la diferencia de lo que le dio de hipoteca y el valor actual de la vivienda. El banco no quiebra por la ayuda del Estado, con los impuestos pagados por Manolo. El piso sale a subasta y el banco se lo adjudica por el 50% de valor de salida. Luego la vivienda es traspasada al llamado banco malo, con un descuento del 62%, para que este la venda por lo que le parezca y, mientras, Manolo sigue en la calle y en deuda con Bankifraude. Los directivos del banco se indemnizan a sí mismos y se adjudican pensiones millonarias con el beneplácito de las autoridades bancarias y el silencio de sus sustitutos, que se unen a otros bancos y cajas, todos de la zona naranjera, y para tapar agujeros y mayor escarnio, sacan a bolsa el enjambre bancario sin disimulo. Pues no lo entiendo, todos han ganado y el único que ha trabajado ha sido Manolo, que está arruinado y en la calle.”

El autor de esta carta – sobran las palabras – es D. José-Ulpiano Pérez Cervantes, de Sant Pere de Ribes en Barcelona. D. José, ¡¡¡ chapeau!!!!

 

 

4 Comentarios | Leído 636 veces

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4 opiniones en “A ver si lo entiendo.”

  1. Tienes toda la razón: Ininteligible

  2. raquel dice:

    Te doy un 10 Jose-Ulpiano, yo no lo hubiese descrito mejor.

  3. Mariona Sanchez dice:

    Un 10,no. Un 11.
    Así nos va, menudo pais….

  4. Eduardo Ortega dice:

    Lo malo, Mariona, es que ya nada nos sorprende pues cada día aparecer una nueva pildora de podredumbre. Es increible a dónde hemos llegado y que esto no tenga fin ni a nadie se le caiga la cara de vergüenza.

    ¿Que genera todo ello? Una total desafección y que a la gente ya todo le importe tres pimientos cuando no debería ser así.

    En fin … viva Finlandia (por decir algo.)

    Un abrazo.

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